viernes, 17 de enero de 2014

El tipo miraba fijo, casi hipnotizado, la pantalla iluminaba su rostro. Barba larga, blanca, hasta podría decir que un  poco des prolija.
En sus manos los controles se movían de una manera casi automática.
A su lado, esperando su turno, La Muerte pitaba su Faso con una paciencia digna de admiración, pues en ella se apreciaba la calma de quien sabe que todo llega a su debido Tiempo.

En la mesa, esperando, el tablero universal...

Quizá no exista manera precisa de explicar que es el destino, pero en este juego el destino tiene forma de cubo, para ser mas preciso tiene forma de dado.
Quienes juegan este juego, saben bien, que cada vez que el dado gira y gira en sus manos, de la misma manera gira sin rumbo el destino de la Humanidad.